¿Estás preparado?


Hace unos días visité a un paciente en el hospital. Quiso compartir su vida de fe muy consolidada. Me dijo que los médicos le acaban de dar una buena noticia. Yo pensé desde dentro - ¡Qué bien se irá de alta para casa! Pues no, pensamiento equivocado. Le habían comunicado que su vida estaba llegando al final. Dos cosas importantes tenían en su cabeza y que le preocupaba.



La primera era la fe tan profunda y el convencimiento de que necesitaba prepararse para el encuentro con el Señor, recibir los sacramentos para morir dignamente. Él no quería estar rodeado de cables alargando la vida, sino que la propia naturaleza y la voluntad de Dios decidiera el momento ¿será hoy?, ¿será mañana? - No lo sé, decía. Lo único que sí sabía era, el estar preparado para el encuentro, como nos dice el evangelista san Mateo “Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor” (Mt 24,42).


La segunda preocupación era su esposa, dejándola sola con una situación difícil y sin hijos para acompañarla. Sus ojos se enrojecieron, su humanidad y debilidad brotaba desde lo más profundo de su ser. Yo quedé desconcertada ante la certeza, la serenidad y el deseo de aquel paciente.


Y me pregunto, ¿estoy verdaderamente preparada para el encuentro con el Señor? ¿Cuándo será? No lo sé, lo único que sé y deseo que mi corazón esté limpio y no se oscurezca, que mi vida sea una acción de gracias y lo más importante que el Señor esté siempre a mi lado y me abrace.


Vito omi



101 visualizaciones0 comentarios

Entradas relacionadas

Ver todo

¿Felices?