Una mirada sorprendida y agradecida


En la Sagrada Escritura, en concreto en el libro del Eclesiastés ( cf Ecl 3,1-8) nos invita a vivir ya reflexionar que “todo tiene su tiempo”. No debemos olvidar que el Señor está presente en cada acontecimiento de nuestra vida.


Hemos comenzado un nuevo curso, la vida empieza con sus relojes en marcha. Las idas y venidas. Las prisas y las tensiones. Los ruidos y los silencios. Las luces y oscuridades. Entramos y caminamos en una rutina y sin darnos cuenta, nos olvidamos de las riquezas y de la belleza que el Señor nos pone en nuestros quehaceres cotidianos.



Déjate sorprender a primera hora de la mañana,

cuando amanece y el sol se asoma para alumbrar el día.


Déjate sorprender cuando veas en el metro,

en el bus o caminando por la calle un gesto,

una mirada que te recuerda un amor entregado,

la belleza de la vida que transcurre.


Déjate sorprender cuando ves caer las hojas secas del árbol,

porque llega el tiempo de cambios.


Déjate sorprender porque llega la noche

ansiando un descanso en el sofá.


Déjate sorprender por el Señor,

que te ha dado todo lo que has vivido hoy

y no te olvides de darle de darle las gracias.


Victoria Romero Cortés, omi


Todo tiene su tiempo
.pdf
Download PDF • 58KB



146 visualizaciones0 comentarios

Entradas relacionadas

Ver todo