Misioneras Oblatas de María Inmaculada

 Misioneras Oblatas de María Inmaculada

¡Llevamos un mes! ¿Sólo un mes?

alem.burloCuando vivimos experiencias intensas, parece que el tiempo pasa más y más rápido, a la vez que hace sentir su huella  en la vida de las personas de un modo especial. Esto es lo que nos ha sucedido a nosotras. Esta semana hace un mes que comenzamos a vivir en Burlo y lo más comentado en casa -¡llevamos ya un mes! ¿Sólo un mes? parece que ha pasado mucho más. ¡Y claro que ha pasado mucho más! Todo lo que nos rodea es nuevo, país, lugar de residencia, trabajo, misión, es un tiempo lleno de novedades que nos hace percibir que Dios permanece en medio de nosotras y nos hace caminar con alegría y esperanza. Así experimentamos muy de cerca, en lo concreto de cada día, la paternidad de Dios y su providencia. Por ello es un tiempo privilegiado para dar gracias y para compartir aquello que hemos vivido.

Desde que llegamos a Burlo no hemos parado, a cada día le bastaba su afán, primero limpiar, la casa, montar los muebles, colgar las lámparas, hacer las primeras compras, conocer el colegio donde trabajamos, el entorno, nuestros vecinos, compañeros de trabajo, etc. ya veis cuántas situaciones y personas nuevas se cruzan ahora en nuestro alem.burlo2camino y han sido el rostro del cuidado de Dios.

El día de los Arcángeles celebramos la Eucaristía en el Gymnasium Mariangarden y los Misioneros Oblatos nos presentaron oficialmente a los profesores y a los alumnos. Así damos comienzo de un modo muy sencillo una nueva vida, donde acogemos también con ilusión la misión que se nos encomienda de ocuparnos de la pastoral de este colegio. Ahora lo que nos ocupa nuestro corazón es cómo abrir caminos nuevos para que estos chicos y chicas descubran a Jesús y tengan el deseo de seguirle.